Ruth y su hija viven desde hace cuatro años en el número 24 de la calle Lancaster, en el barrio barcelonense del Raval. En aquel momento, el edificio estaba ocupado por El Centro Social Guernika, autogestionado por jóvenes activistas que mediante el apoyo mutuo tenían el objetivo de compartir el espacio con familias que se encontraban sin viviendas. “No teníamos donde vivir y después de hablar con la asamblea nos organizamos para que me instalara en este piso, que llevo cuidando y reformando durante todos estos años. Después de tanto tiempo, lo considero mi vivienda legítima”, afirma Ruth. 

La historia del Lancaster 24 comenzó en 2002, cuando el Ayuntamiento inició un Plan de Mejora Urbana (PMU) en las calles Lancaster y Arc del Teatre, en el que había que derrumbar varios edificios.

En aquel entonces, muchas de las fincas eran propiedad municipal. En el 2003, el Grupo Sastre (ZOTMA/PROMOSASTRE) compró Lancaster 24 y otras fincas de la zona. El colectivo Madres Lancaster 24 (L24) declara que desde entonces, hasta el año 2006 la empresa y el Ayuntamiento de Barcelona ejecutaron el proceso de desplazamiento de los antiguos inquilinos del edificio que mayoritariamente tenían contratos indefinidos de renta antigua. Pero la compañía entró en quiebra y casi todas las fincas de la zona quedaron vacías y en estado de abandono, por lo que en 2012 el inmueble fue ocupado –la denuncia de la policía por la ocupación fue archivada-. 

En el año 2015, pocos antes de las elecciones municipales, el Ayuntamiento volvió a activar el plan urbanístico y las obras de derrumbe en los alrededores afectaron negativamente al inmueble. “Intentaron echar a las personas varias veces usando como excusa el estado del edificio, pero siempre, o los servicios técnicos, o los bomberos decían que la estructura no estaba mal y que no justificaban el desalojo”, manifiesta Sara, integrante del Colectivo Madres L24.  

En septiembre del mismo año, tras la puesta en marcha de negociaciones con el Ayuntamiento, los y las consejeras de Barcelona en Común -recién llegadas al gobierno- y la Oficina de la Vivienda de Barcelona aseguraron el realojo a las personas que lo solicitasen.  

Sin embargo, en 2016 siguieron los derrumbes “sin realojos”, debilitando el edificio y aprobándose “sin previo aviso”, la destrucción de los inmuebles Lancaster 22 y 24. Y de ahí nació el Colectivo Madres L24, con el objetivo de que las familias que vivían en el edificio no fueran desalojadas.  

“Decidimos que ellas eran las protagonistas y las que tenían que solucionar esta situación. Así que comenzamos a reunirnos para hablar y denunciar abiertamente lo que estaba ocurriendo”, declara Mar, activista de Madres L24. 

“Todas tienen en común la responsabilidad de tener menores a su cargo, por lo que la dinámica de vida, de lucha, de trabajo y la perspectiva de solución no es la misma que para otras personas”, afirma Sara.  

Actualmente, en el edificio viven cinco madres solteras con sus hijos e hijas y una familia a la que las mujeres acogieron. Debido al mal estado de los edificios colindantes, las condiciones en las que viven empeoran con el tiempo. “Salimos a la calle para que se conozca la problemática y para defender el derecho a una vivienda digna. Y hay una resistencia, no nos vamos de aquí hasta que el Ayuntamiento nos dé una solución”, confiesa Ruth. 

“Yo estoy cansada de todo”, dice Ona, ocupante del edificio desde hace cinco años. Explica como la especulación y los derrumbes han debilitado las condiciones de vida y salubridad de la manzana. “Por el ruido, no se puede dormir una noche más de dos horas seguidas, porque cuando no es el vecino de arriba es la discoteca de al lado o que en la esquina se están pinchando o matando. Tengo una hija que vive conmigo, pero mi situación me impide acoger a mi otra hija e hijo que, por suerte, tienen a mi ex-pareja. Cuando no puedes estar con tus hijos, tu vivienda no está en condiciones, las actividades cotidianas como ducharte y lavar la ropa son muy difíciles, y no puedes descansar por la noche, entras en depresión”. La madre confiesa que no necesita medicinas, sino un piso de alquiler social para ella y su familia, que le garantice tranquilidad. “Esto nadie lo entiende, ni la asistenta social, ni la Oficina de Vivienda del Ayuntamiento, porque las que nos atienden no han pasado por lo nuestro, la mayoría no son madres y no viven en la precariedad. Gracias al apoyo de las personas que me entienden y luchan conmigo es por lo que me levanto cada día”.  

A principios de 2017, la Oficina de la Vivienda les comunicó que no había alternativas viables y dignas de realojamiento y que debían abandonar el inmueble antes de la primavera. Sin embargo, en abril, el colectivo se reunió con la regidora del distrito, Gala Pin, y consiguieron un acuerdo por escrito en el que el Ayuntamiento se comprometió a realojar a las madres. La fecha prevista era antes de verano, pero las autoridades la han retrasado a septiembre, por la falta de inmuebles disponibles en el barrio.  

Más allá del activismo

Hace unos años que Sara y Mar dejaron de vivir en el Lancaster 24, pero todavía mantienen vínculos muy fuertes con las madres. “Convivimos con ellas, somos amigas, conocemos sus intimidades y necesidades, y no solo las ayudamos en acompañamientos con los servicios sociales o en temas de papeleo, sino que colaboramos con ellas en su día a día”, matiza Mar. 

Sara explica que al vivir con ellas, va más allá. “Tú conoces a una persona con la que compartes parte de tu vida y no la puedes dejar tirada. Es una cuestión de amor hacia las personas, de responsabilidad y de luchar contra el individualismo”.

De la misma manera, creen que el tema de salir a la calle y hacer comunidad es importante, para hacer redes con los vecinos y vecinas que viven en condiciones similares. Por ello, organizan las “comidas de traje” en la calle, una oportunidad de conocer a las vecinas, salir de la parte privada, y denunciar las situaciones en las que viven, ya que Barcelona en general y El Raval, en particular, sufre la especulación y la gentrificación.  

“Han trasformado la ciudad en un lugar hostil y eso lo tenemos que romper, desde la confianza, el amor y el conocimiento. En el Lancaster 24 vive gente tan diversa que no pensábamos que nos íbamos a encontrar. Yo he aprendido mucho, a hacer comunidad y a sentirme en una manada con personas que no tienen nada que ver con mi familia biológica”, declara Mar. 

El Colectivo ha pasado muchas horas en el archivo, investigando todo lo relacionado con el plan urbanístico de la zona. Y la conclusión a la que llegan es que la gentrificación, la especulación, el racismo institucional y el sistema patriarcal hacen que estos lugares “huelan a muerte”. “Solo hay expedientes. Las personas son DNI, números, cifras, papeles… El sistema nos anula como personas que tienen su historia y sus sentimientos, sobre todo a la clase trabajadora”, afirma Sara.  

 

La ocupación como necesidad

Madres L24 denuncia que la ocupación por necesidad no está contemplada dentro del sistema. “Los protocolos son muy cerrados y excluyen a muchas personas”, explica Sara.

Además, recalca que le parece un problema muy grave que en una situación de crisis como la actual, no se reconozca la ocupación de edificios abandonados o las economías alternativas. “¡La propia asistenta social dijo que no podía ayudar y que la mejor opción era que ocuparan otro edificio!”. Sin embargo, si ocupan otro lugar, perderían todo el avance en el proceso y la negociación con el Ayuntamiento. “O fomentamos la ocupación como una alternativa real y social, o encontramos una vía para que nadie tenga que elegir esto por necesidad”. 

Una de las propuestas que defiende Madres L24 es el alquiler social en relación al porcentaje de ingresos de las familias. Creen que se debería aumentar el parque público de pisos de protección oficial y cambiar el sistema para que los alquileres no fueran privados, con el objetivo de proteger a las vecinas y asegurar a las personas del barrio un techo a precio justo, asequible y sin posibilidad de desalojos. Igualmente, piensan que se debería comenzar a multar a los bancos y a los propietarios privados que tienen pisos vacíos o en mal estado, y obligarles a cumplir con su deber de rehabilitación y conservación de los edificios. “No sólo se tienen que regularizar los precios, sino romper con la dinámica de la propiedad privada y la liberalización de la vivienda”, aclara Sara.

Además del solar del ámbito del PMU, en la calle Lancaster hay muchas viviendas vacías y fincas expuestas a la especulación de fondos inversores. Una de las propuestas del colectivo es la (re)municipalización o la expropiación legítima de aquellos edificios y descampados con garantía de realojo en la misma zona de las madres y de los habitantes de la calle que se enfrentan a peligros de “mobbing”. Eso permitiría mantener la vida comunitaria y la red de apoyo mutuo que han creado entre ellas y sus vecinos. 

Porque, como dice Mar: “un techo en condiciones es la base de la supervivencia humana. Las vidas de las personas que no pueden pagar valen tanto y merecen ser vividas como las de las demás”.

Fuente: http://www.publico.es/

 

Moviments i lluites

LA LARGA LUCHA POR LA RENTA GARANTIZADA DE CIUDADANIA

Por fin, la ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía se hizo realidad. El pasado 12 de julio el Parlamento de Catalunya votó a favor de la propuesta de ley por unanimidad. El pasado 15 de septiembre se inició el plazo oficial para cursar las solicitudes. La ley se desplegará durante 30,5 meses, hasta alcanzar el 1 de abril de 2020 el máximo de la cuantía de las prestaciones para todas las personas y familias beneficiarias.

Atrás queda un largo proceso de construcción de una amplia unidad social y ciudadana, de numerosas actividades para ganar la opinión pública a favor de la proposición de ley durante cerca de seis años,

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Política i Memoria

El socialismo en la obra y la vida del Che

Las diversas biografías de que disponemos sobre Ernesto Che Guevara se han caracterizado por subestimar el estudio de su pensamiento a pesar de tratarse de una de las figuras históricas en quien la consecuencia entre sus ideas y su conducta se nos manifiesta con mayor fuerza. Se hace de notar la falta de una biografía intelectual que dé cuenta de la formación y evolución de sus ideas en los distintos contextos de su azarosa existencia y como parte inseparable de su extraordinaria personalidad.

Precisamente, un rasgo señalado por todos sus biógrafos ha sido su fuerte vocación intelectual, que finalmente se plasmaría en una brillante reflexión sobre la práctica y la teoría revolucionaria.

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Internacional

"Victoria tajante": Chavismo arrasa en 17 de las 23 gobernaciones en Venezuela

 
De acuerdo al primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE), se ha escrutado 95,8% de la data.

El primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó que el chavismo obtuvo la victoria en 17 de las 23 gobernaciones disputadas en los comicios regionales en Venezuela.

La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, informó que hubo 61,14% de participación, una cifra que supera la asistencia a las urnas en las elecciones para gobernadores celebradas en 2012 (53,94%). Hasta ahora, restan los resultados en el estado Bolívar porque la tendencia no es irreversible.

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Agenda

Octubre roig a Prat: “Cinema revolucionari i consciència de classe” a càrrec de Xavier Padullés

Commemoració del centenari de la Gran Revolució Socialista d´Octubre

Conferència a càrrec de  Xavier Padullés i Paricio, Doctor en Història per la UB. Sempre ha estat interessat pel moviments socials i revolucionaris des d´una mirada marxista com a motor de transformació social. Ha estat durant 10 anys profesor a la UAB i al Prat ha tingut diversos càrrecs a la Cooperativa Obrera de Viviendas a més de col.laborar amb el Teatre Kaddish.

Farà un breu recorregut pel cinema soviètic, especialment el revolucionari dels anys 20. Aquesta cinematografia va ser una de les més originals del món per forma i contingut gràcies a l´explosió revolucionària d´Octubre de 1917. La col.lectivitat com a motor de canvi a diferència del cinema dels EE.UU on tot es fa sobre la individualitat a ultrança. Una cinematografia soviética per ser descuberta.

Font: http://www.elprat.cat/la-ciutat/

Informació

Estados Unidos: Cómo los multimillonarios se convierten en multimillonarios

Estados Unidos tiene el mayor índice de desigualdad, la tasa de mortalidad más alta, los impuestos más regresivos y el mayor subsidio público a banqueros y multimillonarios que ningún otro país desarrollado. En este ensayo examinaremos las raíces socio-económicas de la desigualdad y la relación entre la concentración de riqueza y el retroceso de las clases trabajadora y asalariada.

La evasión impositiva, en todas sus formas, es una de las fuentes más constante de la riqueza de los multimillonarios. Contrario a lo que dice la propaganda mediática a favor de los negocios, entre un 67 y un 72% de las corporaciones no pagan ni un céntimo después de los créditos y exenciones fiscales que reciben… mientras que los trabajadores pagan de un 25 a un 30% de sus ingresos en impuestos. La tasa de la minoría de corporaciones que pagan impuestos fue del 14%.

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Documents

El ciclo político del agua: caudales turbulentos

El curso del agua es un indicador de buena parte de las patologías de la vida política. Llama la atención la preocupación que la corrupción suscita en las encuestas y la falta de una respuesta proporcional a ella. Tres elementos ayudan a explicar esta esquizofrenia. El primero es la insuficiente respuesta institucional, en parte porque la misma corrupción no recibe el tratamiento que merece en el Código Penal, donde los delitos de cuello blanco son habitualmente low cost. El segundo remite al paradigma económico vigente: la corrupción es virtualmente un efecto colateral de la trinidad neoliberal (desregulación, liberalización, privatización), como el too big to fail o la desigualdad. Por último, la corrupción es percibida generalmente como un delito sin víctimas; la externalización resulta tan exitosa que ni siquiera los perjudicados perciben cabalmente los costes,

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