No sé cuántas veces me habrá explicado mi maestro genovés, Riccardo Guastini, cuál es la diferencia entre una “bella città” y una “città bella”. Se trata de una distinción importante, al parecer, para adentrarse con delicadeza y sabiduría en esa escuela de vida que es el viaje a Italia, viaje que todos, en algún momento de nuestras vidas, deberíamos hacer.

Sin embargo, por alguna razón, siempre se me olvida en qué consiste esa diferencia.

La diferencia que en cambio no olvido nunca es la que existe entre un “buen hombre” y un “hombre bueno”. Un buen hombre es un hombre algo ingenuo, dócil, que no se hace notar demasiado y que, en virtud de que no molesta mucho, nos da un poco de lástima cuando le ocurre algo malo.

“¿Qué es lo más importante para la historia del mundo?  ¿El Talibán o el colapso del imperio soviético?” Es la respuesta de quién fue el asesor de seguridad del presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski, a la pregunta de la revista francesa Le Nouvel Observateur (del 21 de enero de 1998) sobre las atrocidades que cometen los yihadistas de Al Qaeda. Una escalofriante falta de ética de individuos como él que destruyen la vida de millones de personas para alcanzar sus objetivos.

En esta entrevista, Brzezinski confiesa otra realidad: que los yihadistas no entraron desde Pakistán para liberar su patria de los ocupantes infieles soviéticos, sino que seis meses antes de la entrada del Ejército Rojo a Afganistán,

La tortura, las violaciones y el trabajo en condiciones de esclavitud forman parte de los horrores que cada día soportan las personas atrapadas en Libia tras huir de la guerra, la persecución y la pobreza que asolan los países de los que proceden, de acuerdo con un nuevo informe de Oxfam y sus organizaciones socias italianas, MEDU y Borderline Sicilia.

El informe recoge testimonios de hombres y mujeres que han llegado a Sicilia tras haber atravesado el mar Mediterráneo desde Libia. Muchas de estas personas relatan haber sido víctimas de bandas que las encerraban en celdas subterráneaspara después ponerse en contacto con sus familias y pedir un rescate.

François Chesnais acaba de publicar un libro importante, Finance Capital Today /1. La conclusión de su trabajo amplía la temática a un cuestionamiento de los límites del capitalismo. Ha sido parcialmente traducido en francés /2 y ha sido objeto de un texto complementario publicado en esta misma página web /3. Esta contribución intenta esencialmente discutir sobre el libro y añade un breve comentario sobre la cuestión de los “límites”.

El futur se’ns mostra sovint. A vegades difuminat, a voltes opac. Però, si mires on toca, perd el camuflatge. El futur, transparent, ens ensenya què hi ha més enllà del límit del temps. La clau de volta per entendre’l, per comprendre el missatge, està en els nostres sentits, que han de deixar passar els senyals que ens arriben, sense alteracions causades per idees preconcebudes. I en la nostra ment, que les ha de saber interpretar lliure de cotilles ideològiques, de veritats absolutes implantades, emancipada.

El futur

El canvi climàtic causat per l’era de l’hidrocarbur és capaç d’anticipar-nos mostres perceptibles i quantificables del que ens espera. D’assenyalar els efectes més nocius que s’acosten però que alhora ja són aquí en forma d’avançada. I que fan mal, molt de mal.

En los años 70 el recrudecimiento de la represión del franquismo contra los sindicalistas provocó una activación de la solidaridad internacional que no se veía desde la Guerra Civil, cuando el movimiento antifascista trató de auxiliar a la España republicana. Un episodio poco conocido, pero con gran repercusión en Italia en su momento, fue la exposición Amnistía que trata de España –Amnistia que trata de Spagna en italiano– que se realizó en 1972 en Milán y formaba parte de un festival cultural más amplio que al mismo tiempo se celebraba en Roma. Casi 300 artistas españoles,