Israel manté els territoris palestins sota un règim de colonització que viola els drets humans permanentment: confisca terres, construeix assentaments, s’apropia de recursos, restringeix moviments i exerceix la repressió militar i policial

Cada any, durant el Dia de Jerusalem, milers d’israelianes desfilen pels carrers de la ciutat vella d’aquesta localitat. Recorden "l’alliberament i la reunificació" de la seva "capital indivisible", "un regal de Déu de la Guerra dels Sis Dies (juny de 1967)" afirma Amihai, un jueu ultraortodox de Jerusalem. Durant aquesta ofensiva, fa 50 anys, l’exèrcit israelià va ocupar la part est de Jerusalem, Cisjordània, Gaza, la península egípcia del Sinaí i els alts del Golan sirians. Després de firmar la pau amb Egipte, el 1979, Israel va retornar el Sinaí, però va annexionar Jerusalem est (1980) –que el poble palestí reclama com a capital del seu futur Estat– i el Golan (1981).

Llego de nuevo a Bolivia, pero Evo esta vez no está. Se fue a Nueva York a asumir la presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Ni mas ni menos. El presidente de Bolivia, ese país que solía estar junto a Haití, a Honduras, a Paraguay, y está entre los más pobres y desesperanzados del continente. En cambio, a día de hoy es el país que más crece, tiene estabilidad política y  promociona a las nuevas capas sociales y étnicas para dirigir el país desde el gobierno.

Hace ya casi doce años  vine para la primera campaña electoral de Evo y de Álvaro. Una dupla sorprendente y un sueño que se aventuraba a disputar las elecciones presidenciales en el país indígena que nunca había tenido un presidente indígena.

Conforme se terminaba la campaña iba quedando claro que ellos iban a ganar. Había dudas sobre si ganarían en primera vuelta, incluso porque varios cientos de miles de bolivianos no iban a poder votar, porque una extraña legislación impide votar a los que no lo habían hecho en la elección local anterior y no se habían inscrito de nuevo, porque no tenían la información de esa necesidad.

EL 24 de junio de 2017, el Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME) organizó en Tesalónica una gran manifestación nacional contra las intervenciones y las guerras imperialistas y contra la participación de Grecia en ellas.

El orador principal, G.Perros, miembro del Secretariado Ejecutivo del PAME, destacó en su discurso: “Protestamos y exigimos: Ninguna participación en las intervenciones y las guerras imperialistas fuera de nuestras fronteras.

Ninguna implicación en las masacres de la OTAN y de la UE. Que regresen las naves, los aviones y las tropas militares. Ningún soldado fuera de las fronteras. Que se cierren todas las instalaciones militares extranjeras. Fuera la OTAN del mar Egeo y de los Balcanes. Hay que luchar contra el cambio de fronteras. Luchar contra la restricción de libertades sindicales y otras.

Desde el 18 de mayo hasta la manifestación nacional del 11 de junio, la situación social y política está marcada por la aceleración de las contradicciones. El poder está en dificultades y los ingredientes de una gran crisis política se acumulan.

Hacia una crisis de hegemonía del poder

Dada la profundidad de la movilización popular en el Rif, el poder ha tratado de dividir y aislar sin éxito. Esperaba que el tiempo iba a jugar en su favor y que el movimiento se agotaría en sí por falta de salidas. La disputa revela una profunda crisis de la fachada democrática, de sus mecanismos institucionales, de los dispositivos hegemónicos dominantes:

Las partidos del sistema, asociados a la gestión de un sistema de patrocinio, represivo y corrupto, están desacreditados. El sistema político oficial es desafiado en las urnas por un boicot masivo y en la calle.

Occidente no huele lo que se está cocinando en Eurasia

Hace sólo unos días, aconteció un cambio geopolítico tectónico en Astana, Kazajstán, y sin embargo la fuerte ondulación sísmica apenas ha sido registrada por los círculos atlantistas.

En la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001, India y Pakistán fueron admitidos como miembros de pleno derecho, junto con Rusia, China y cuatro naciones de Asia Central (Kazajstán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán).

Así que ahora la OCS no sólo es la organización política más grande – por área y población – en el mundo; también une a cuatro potencias nucleares. El G-7 es irrelevante, la última cumbre en Taormina lo dejó claro. La verdadera acción , aparte del G-20, estará en los movimientos de la OCS.

El presidente Donald Trump y el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud, de Arabia Saudí, en Riad (20 mayo 2017). El apoyo de Trump a la alianza antiiraní liderada por los saudíes puede haber alentado la medida impulsada por Arabia Saudí de aislar a Catar. (Foto Shealah Creaighead)

Las autoridades israelíes han respaldado jubilosamente la posición de Arabia Saudí y de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en su creciente confrontación con Catar, lo que constituye el reconocimiento más público realizado hasta ahora de la profunda alianza existente entre ciertos Estados del Golfo y Tel Aviv alrededor de su común enemistad hacia Irán.

Mientras tanto, van apareciendo diversas pruebas de la estrecha cooperación entre los EAU y un importante grupo de presión de Israel con objeto de presionar a Catar por su apoyo a la organización de la resistencia palestina Hamas.