Comentarista anónimo:

Los tiempos que añoras no van a volver. Seguramente tu vida es peor que antes, por muchas razones además del terrorismo. Seguramente te cuesta habituarte a diversas incertidumbres, la personal, la económica. Todo es más difícil, no puedes fiarte de nada. Miras a tu alrededor y además están ellos. Gente diferente, percibes, musulmanes que tienen carnicerías halal y hacen el ramadán una vez al año, mujeres con velo, jóvenes que hablan árabe por el móvil. Algunas personas que practican el Islam, una parte mínima, han cometido actos tremendos. Sobretodo contra otras personas de su misma religión, y que hablan, como esos vecinos diferentes, variantes del árabe. También en tu ciudad, comentarista anónimo, por las calles que tantas veces has transitado, en lugares donde podías haber estado tú. ¿Cómo no estar asustado?

El martes 15 de agosto el Tribunal Constitucional alemán emitió una resolución judicial crítica con el programa de estímulos del Banco Central Europeo. Esta decisión se enmarca dentro de la polémica sobre la legalidad de las medidas tomadas por Draghi y que, para parte de la opinión pública alemana, podrían estar beneficiando a los países deficitarios.

Desde el comienzo de la crisis del euro, la actuación del BCE ha suscitado numerosas  suspicacias y protestas en Alemania. Esta vez ha sido el Tribunal Constitucional alemán quien, el pasado 15 de agosto, anunció que llevaría ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el programa de compras de deuda pública que actualmente tiene en marcha el Banco Central Europeo (BCE).

Agosto se nos tiñó de nazi. Se desparramó el depósito que a duras penas lo contenía. Y se plasmó el sábado 12 de agosto en la ciudad universitaria de Charlottesville, en el Estado de Virginia que albergó la capital de los Confederados en la Guerra de Secesión norteamericana. Una nutrida representación, masculina, blanca, violenta, irracional, fascista, armada hasta con fusiles de asalto, sembró de odio y sangre las calles para hacer alarde de la superioridad que creen ostentar. Una mujer –Heather Heyer, 32 años– asesinada, una veintena de heridos, múltiples apaleados, una sociedad con una profunda brecha en el corazón. Las impactantes imágenes grabadas por HBO dejan poco lugar a la imaginación para saber la dimensión de lo qué está ocurriendo. 

"Una injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes",

No sé si és perquè el relax de les vacances em deixa més temps per llegir i reflexionar. No sé si és la calor extrema d’aquestes últimes setmanes.. però tinc la sensació que estem vivint un estiu ple de BARBARITATS.

Ja sé que cap d’elles és totalment nova, però l’acumulació de disbarats, amb conseqüències nefastes pels més febles (com sempre!), fa pensar que tal i com diu l’Eudald Carbonell anem “amb massa corrents cap a l’abisme”.

És una barbaritat que un Jutge obligui a una mare a entregar els seus fills a un maltractador. És una barbaritat que el turisme ens faci fora de casa nostra.

És una barbaritat que l’economia vagi bé però 8 de cada 10 contractes no donin per poder viure. És una barbaritat que continuïn desallotjant famílies sense casa mentre hi ha milers de pisos buits.

A medida que se aproxima la fecha del referéndum unilateral se agudiza la polarización en la sociedad catalana y la división entre las izquierdas del país. Aquí se analizan los argumentos de los partidarios de apoyar la participación en el referéndum.

Esta fractura es especialmente visible en el espacio de los Comunes donde un sector próximo a Iniciativa per Catalunya difundió el manifiestoL’1 de octubre no hi anirem mientras que otro sector más ligado a EUiA, entre ellos el sociólogo Manuel Delgado o el histórico militante Celestino Sánchez, organizado en la plataforma Comunistes pel Sí, ha publicado otro manifiesto donde defienden la participación en el referéndum y el voto favorable a la secesión.

Estas discrepancias han trascendido en forma de enfrentamiento entre la dirección estatal de Podemos y el secretario general de Podem Catalunya, Albano Dante Fachín,

El Gobierno ha recurrido a la Guardia Civil para hacer frente a la huelga de los vigilantes de seguridad del aeropuerto de Barcelona de la empresa privada Eulen. Los agentes, que son militares, se han hecho con el control de la seguridad en los arcos, tanto de los pasajeros como de los equipajes mientras los trabajadores deben cumplir unos servicios mínimos del 90%.

La medida es polémica, no en vano los casi 200 trabajadores de Eulen ejercen un derecho fundamental en su primera jornada de huelga indefinida tras sucesivas protestas parciales ejercidas en semanas anteriores.

La huelga se ha convocado en pleno puente de agosto, cuando se prevé que 91.800 pasajeros salgan del aeropuerto de El Prat sólo este lunes en los 500 vuelos programados de salida desde el citado aeropuerto.