ANTE EL 1 DE OCTUBRE ¿QUÉ HACER ANTES Y DESPUES?

El gobierno de Mariano Rajoy, con su inmovilismo político ante el conflicto de encaje de Cataluña en el Estado Español, su lastre permanente de corrupción y sus políticas antisociales, se ha convertido en el factor decisivo que favorece y estimula el independentismo.

El expresidente Artur Mas y su partido CiU, campeones de la corrupción y de la aplicación de las políticas de ajuste y austeridad impuestas por las instituciones de la Unión Europea, privatización de la sanidad, de la educación, recorte del PIRMI, etc.; que apoyaron con su voto en el congreso de diputados la contrarreforma laboral y la ley

orgánica de estabilidad presupuestaria, que es el instrumento político y fiscal para imponer los recortes sociales

(incluida la actual intervención de Montoro en el gobierno de la Generalitat), han utilizado el malestar social para canalizarlo hacia el sueño de una independencia de Cataluña que devolverá el bienestar social perdido.

En esta ilusión han encontrado el apoyo de las fuerzas independentistas de larga tradición como ERC y la CUP. En su apuesta prioritaria por la “independencia formal de Cataluña”, el bloque independentista no ha respetado el propio Estatut y las reglas parlamentarias, ha traicionado la defensa de los intereses la mayoría social y de la clase trabajadora al aprobar unos presupuestos antisociales, o una “ley de transitoriedad” que preserva la relación de esclavitud de la ciudadanía de Cataluña con la deuda ilegítima con las fondos  y bancos de la Unión Europea, que conserva las leyes de ajuste y austeridad que tienen su matriz en la UE, y que  se compromete a aplicar las nuevas leyes  que esta pueda acordar en el futuro….Por no hablar del modelo presidencialista con rasgos autoritarios de la República catalana donde el poder judicial ve disminuida su independencia.

Esta renuncia a la soberanía económica, además de traicionar los fundamentos de una independencia real, muestra el verdadero carácter del independentismo de Cataluña: una lucha por el reparto del poder político para perpetuar la dominación sobre las clases populares.

Ante la erosión de la movilización independentista, como demuestran las encuestas del Centro de estudios de opinión vinculado a la Generalitat, y los cambios del mapa político en España, donde la irrupción de Unidos-Podemos y los cambios en el PSOE, caminan a la par con el desgaste de un Partido Popular lejos de la mayoría absoluta y que puede ser expulsado del gobierno ante una moción de censura exitosa, el bloque independentista ha puesto el acelerador.

Apostando a cuanto peor mejor, ha promovido un referéndum de autodeterminación sin garantías democráticas, sin un mínimo de participación para darle legitimidad, sin la transparencia exigible para obtener su reconocimiento internacional. En estas condiciones dicho referéndum pone en bandeja al Partido Popular y partidos centralistas el argumentario para quitarle credibilidad democrática ante la mayoría social en Cataluña que no es independentista y provoca su aislamiento y hostilidad entre la gran mayoría social en el estado español.

Lejos de negociar y buscar el consenso con fuerzas políticas emergentes como “Cataluña Si Que Es Pot” o “Catalunya en Comú” con el objetivo de ampliar las alianzas en Cataluña y en el resto del estado, el bloque independentista se dirige a una derrota segura, arrastrando a una gran parte de su base social a la frustración, el victimismo o la resignación.

La enorme división social provocada, tiene carácter transversal, y puede provocar daños difíciles de reparar en la sociedad. En estas circunstancias, es comprensible que Catalunya en Comú al no reconocer el carácter de referéndum de autodeterminación, rechazar su carácter vinculante y en consecuencia oponerse a la declaración unilateral de independencia, ha optado por una propuesta suficientemente flexible para que su afiliación se encuentre cómoda y no se divida. La reducción a una movilización política por el derecho a decidir persigue mantener lazos de comprensión con una parte de la ciudadanía y reconstruir los puentes sociales y políticos que permita impulsar una alternativa que pueda dar una solución satisfactoria a un problema político de envergadura.  Sin embargo, el interés del bloque independentista para implicar en el proceso la posición de Catalunya en Comú tiene como objetivo elevar la participación en el referéndum y ganar en legitimidad para declarar la independencia unilateral. Los riesgos de confusión y división en la base electoral de Catalunya en Comú son muy elevados, y solo podrán ser neutralizados con un discurso claro y firme de no reconocimiento de su carácter vinculante, y por tanto, desobedeciendo cualquier tentación del Presidente Puigdemont de declarar la independencia de Cataluña.

La crisis del régimen de transición en España tiene sus raíces en la pérdida de soberanía popular y económica con la integración en una Unión Europea al servicio de las oligarquías centro europeas, particularmente de Alemania. Mientras no se aborde esta cuestión crucial, y sigan aplicándose las políticas neoliberales antisociales, la crisis social y política en España y Cataluña continuará su curso y adoptará diversas formas en el futuro.

Ante la grave crisis institucional que abre la aventura del bloque independentista y la cerrazón del gobierno del estado, las organizaciones de la izquierda transformadora y soberanista en Cataluña y España, hemos de promover una alternativa política y social que impida la regresión centralista del estado y la extensión de las prácticas antidemocráticas que el gobierno intentará justificar ante el pulso independentista.

El objetivo que puede unir a las clases populares y los pueblos del estado español es la articulación de una amplia alianza para echar al Partido Popular del gobierno del estado, mediante una moción censura. Pero esta solo será posible si es promovida por una movilización popular sostenida en calles y plazas, dirigida también a derogar todas las leyes injustas como la contra-reforma laboral, de las pensiones, la ley orgánica de estabilidad presupuestaria, la ley mordaza, privatizaciones, etc., así como avanzar en las principales reivindicaciones sociales que permitan superar el desempleo, etc. Este proceso debe basarse en reclamar soberanía popular real, preservando la unidad y autonomía de los movimientos sociales, así como las relaciones basadas en el diálogo, la racionalidad y la fraternidad ante un conflicto particularmente emocional.

En este proceso debemos oponernos a toda irracionalidad, al cultivo del odio, a los enfrentamientos fratricidas que buscan dividir a las gentes, a todo ejercicio de violencia por defender opiniones distintas.  Ni detenciones, ni depuraciones, ni exclusiones resolverán las cosas. Llamamos a preservar en los objetivos comunes de emancipación y los derechos democráticos de las gentes. Muy en particular en el seno de los movimientos sociales y de las fuerzas transformadoras

En Cataluña ante el fracaso de la estrategia sin salida del bloque independentista, debemos impulsar el desarrollo de la fuerza transformadora y alternativa que desaloje del gobierno de la Generalitat a las fuerzas conservadoras y falsamente soberanistas.

En esta tarea, debemos abordar con decisión la movilización social y popular para romper con el régimen de la monarquía y abrir un proceso constituyente en el conjunto del Estado que permita el encaje de las legítimas aspiraciones de los pueblos de España en una federación de libre adhesión, y para que sea un paso real en la recuperación de la soberanía económica y popular, para superar el capitalismo y avanzar hacia el socialismo.

Septiembre 2017

Xarxa Socialisme 21

 

 

DAVANT EL 1 D'OCTUBRE, QUÈ FER ABANS I DESPRÉS?

El govern de Mariano Rajoy, amb el seu immobilisme polític davant el conflicte d'encaix de Catalunya a l'Estat Espanyol, el seu llast permanent de corrupció i les seves polítiques antisocials, s'ha convertit en el factor decisiu que afavoreix i estimula l'independentisme.

L'expresident Artur Mas i el seu partit CiU, campions de la corrupció i de l'aplicació de les polítiques d'ajust i austeritat imposades per les institucions de la Unió Europea, privatització de la sanitat, de l'educació, retallada del PIRMI, etc .; que van donar suport amb el seu vot al congrés de diputats la contrareforma laboral i la llei orgànica d'estabilitat pressupostària, que és l'instrument polític i fiscal per imposar les retallades socials (inclosa l'actual intervenció de Montoro al govern de la Generalitat), s'han servit del malestar social per canalitzar cap al somni d'una independència de Catalunya com una via de recuperació del benestar social perdut.

En aquesta il·lusió han trobat el suport de les forces independentistes de llarga tradició com ERC i la CUP. En la seva aposta prioritària per la "independència formal de Catalunya", el bloc independentista no ha respectat el mateix Estatut i les regles parlamentàries, ha traït la defensa dels interessos la majoria social i de la classe treballadora en aprovar uns pressupostos antisocials, o un "llei de transitorietat" que preserva la relació d'esclavitud de la ciutadania de Catalunya amb deute il·legítim amb les fons i bancs de la Unió Europea, que conserva les lleis d'ajust i austeritat que tenen la seva matriu a la UE, i que es compromet a aplicar les noves lleis que aquesta pugui acordar en el futur... Per no parlar del model presidencialista amb trets autoritaris de la República catalana on el poder judicial veu disminuïda la seva independència.

Aquesta renúncia a la sobirania econòmica, a més de trair els fonaments d'una independència real, mostra el veritable caràcter de l'independentisme de Catalunya: una lluita pel repartiment del poder polític per a perpetuar la dominació sobre les classes populars.

Davant l'erosió de la mobilització independentista, com demostren les enquestes del Centre d'estudis d'opinió vinculat a la Generalitat, i els canvis del mapa polític a Espanya, on la irrupció de Units-Podem i els canvis al PSOE, caminen a l'una amb el desgast d'un Partit Popular lluny de la majoria absoluta i que pot ser expulsat del govern davant d'una moció de censura reeixida, el bloc independentista ha posat l'accelerador.

Apostant a quant pitjor millor, ha promogut un referèndum d'autodeterminació sense garanties democràtiques, sense un mínim de participació per donar-li legitimitat, sense la transparència exigible per obtenir el seu reconeixement internacional. En aquestes condicions aquest referèndum posa en safata al Partit Popular i partits centralistes l'argumentari per treure-li credibilitat democràtica davant la majoria social a Catalunya que no és independentista i provoca el seu aïllament i hostilitat entre la gran majoria social a l'estat espanyol.

Lluny de negociar i buscar el consens amb forces polítiques emergents com "Catalunya Si Que És Pot" o "Catalunya en Comú" amb l'objectiu d'ampliar les aliances a Catalunya i la resta de l'estat, el bloc independentista es dirigeix ​​a una derrota segura , arrossegant a una gran part de la seva base social a la frustració, el victimisme o la resignació.

L'enorme divisió social provocada, té caràcter transversal, i pot provocar danys difícils de reparar en la societat. En aquestes circumstàncies, és comprensible que Catalunya en Comú al no reconèixer el caràcter de referèndum d'autodeterminació, rebutjar el seu caràcter vinculant i en conseqüència oposar-se a la declaració unilateral d'independència, ha optat per una proposta prou flexible perquè la seva afiliació es trobi còmoda i no es divideixi. La reducció a una mobilització política pel dret a decidir persegueix mantenir llaços de comprensió amb una part de la ciutadania i reconstruir els ponts socials i polítics que permeti impulsar una alternativa que pugui donar una solució satisfactòria a un problema polític d'envergadura. No obstant això, l'interès del bloc independentista per implicar en el procés la posició de Catalunya en Comú té com a objectiu elevar la participació en el referèndum i guanyar en legitimitat per declarar la independència unilateral. Els riscos de confusió i divisió a la base electoral de Catalunya en Comú són molt elevats, i només podran ser neutralitzats amb un discurs clar i ferm de no reconeixement del seu caràcter vinculant, i per tant, desobeint qualsevol temptació del President Puigdemont de declarar la independència de Catalunya.

La crisi del règim de transició a Espanya té les seves arrels en la pèrdua de sobirania popular i econòmica amb la integració en una Unió Europea al servei de les oligarquies centre europees, particularment d'Alemanya. Mentre no s'abordi aquesta qüestió crucial, i es continuïn aplicant les polítiques neoliberals antisocials, la crisi social i política a Espanya i Catalunya continuarà el seu curs i adoptarà diverses formes en el futur.

Davant la greu crisi institucional que obre l'aventura del bloc independentista i el tancament del govern de l'estat, les organitzacions de l'esquerra transformadora i sobiranista a Catalunya i Espanya, hem de promoure una alternativa política i social que impedeixi la regressió centralista de l'estat i la extensió de les pràctiques antidemocràtiques que el govern intentarà justificar davant el pols independentista.

L'objectiu que pot unir a les classes populars i els pobles de l'estat espanyol és l'articulació d'una àmplia aliança per fer fora al Partit Popular del govern de l'estat, mitjançant una moció censura. Però aquesta només serà possible si és promoguda per una mobilització popular sostinguda en carrers i places, dirigida també a derogar totes les lleis injustes com la contra-reforma laboral, de les pensions, la llei orgànica d'estabilitat pressupostària, la llei mordassa, privatitzacions, etc., així com avançar en les principals reivindicacions socials que permetin superar la desocupació, etc. Aquest procés s'ha de basar en reclamar sobirania popular real, preservant la unitat i autonomia dels moviments socials, així com les relacions basades en el diàleg, la racionalitat i la fraternitat davant un conflicte particularment emocional.

En aquest procés cal oposar-se a tota irracionalitat, al cultiu de l'odi, a enfrontaments fratricides que busquen dividir a la gent, a tot exercici de violència per defensar opinions diferents. Ni detencions, ni depuracions, ni exclusions resoldran les coses. Fem una crida a preservar en els objectius comuns d'emancipació i els drets democràtics de la gent. Molt en particular en el si dels moviments socials i de les forces transformadores

A Catalunya davant el fracàs de l'estratègia sense sortida del bloc independentista, hem d'impulsar el desenvolupament de la força transformadora i alternativa que desallotgi del govern de la Generalitat a les forces conservadores i falsament sobiranistes.

En aquesta tasca, hem d'abordar amb decisió la mobilització social i popular per trencar amb el règim de la monarquia i obrir un procés constituent en el conjunt de l'Estat que permeti l'encaix de les legítimes aspiracions dels pobles d'Espanya en una federació de lliure adhesió , per a que sigui un pas real en la recuperació de la sobirania econòmica i popular, per superar el capitalisme i avançar cap al socialisme.

Setembre 2017

Xarxa Socialisme 21